Glen Hansard es un cantante y compositor que interpreta sus canciones por las calles de Dublín, cuando no está trabajando en la tienda de su padre (Bill Hodnett). Durante el día, para ganar algún dinero extra, interpreta conocidos temas para los transeúntes, pero por las noches, toca sus propios temas en los que habla de cómo le dejó su novia.
Su talento no pasa desapercibido a Marketa Irglova, quien da vida a una inmigrante checa que vende flores en la calle para sacar adelante a su hija y a su madre (Danuse Ktrestova). También ella se está recuperando de un "fracaso amoroso" y, para sentirse un poco mejor, escribe canciones sobre el tema, pero a diferencia de Glen, nunca las interpreta en público. Glen y Marketa, acaban de improviso haciendo un dueto en una tienda de música y será entonces cuando descubran que algo les une.
Al no haberse recuperado todavía de sus respectivas rupturas, dudan sobre si luchar por iniciar una relación entre ellos. Mientras toman una decisión que cambie sus vidas, ambos se concentran en escribir nuevos temas y grabar algo, para intentar abrirse camino profesionalmente en el mundo de la música.
El material gráfico de esta película es de sus respectivos propietarios,
distribuidora Avalon Productions y productora Summit Entertainment, Bórd Scannán na hÉireann, Samson Films.
una película que realmente te deja ver el poder de la música a la hora de transmitir emociones y sensaciones. Deliciosamente filmada, toda ella es encantadora. Grandes músicos, grandes canciones y en definitiva, gran película.
Sin lugar a dudas, ?Once? es una de las películas más novedosas y simples del año pasado. Con dos buenos actores y cantantes (como son Glen Hansar y Markéta Irglová) el director John Carney nos muestra una pequeña historia de amistad, amor y desamor en la que las canciones y los sentimientos protagonizan y cargan de sensibilidad una película que de no ser por eso, no habría llegado a despuntar.
Esto que digo parece algo obvio, pero muchas veces nos encontramos con productos vacíos que destacan en sus departamentos técnicos, y que por distintas razones tienen éxito.
En ?Once? destacan los dos personajes protagonistas y sus canciones, las cuales cubren gran parte del reducido metraje. La verdad es que no hay mucho más (como si esto fuese poco).
Lo que realmente da vida al cine son las historias. Los envoltorios y artificios se pueden dejar para otros menesteres. Si una película te llega no es por su maravillosa fotografía ni por su travelling ni por el magnífico decorado que han construido. Una historia te toca si lo que cuenta es interesante y está contado con veracidad. Y aquí lo obtenemos y comprobamos. No obstante, si tienes esos elementos y logras conjugarlo con el resto de departamentos, el resultado ya será notable.
Hace poco hablé de ?Hotel Chevalier? y aunque no tienen nada que ver en cuanto a factura técnica ni presupuesto, tienen esa similitud, la de estar viendo personas y no personajes. Esto es algo muy difícil de conseguir y es por ello que cuando se logra, esa película pega y obtiene reconocimientos.
?Falling Slowly? obtuvo el Oscar a la mejor canción en 2008, compitiendo con superproducciones como ?Encantada?.
La película se realizó con cámaras caseras y con un presupuesto ínfimo.
?Once? es un ejemplo de que no hay que tener miles de millones para lograr una buena película.
Si alguno es admirador de Damien Rice disfrutará mucho más de la película, ya que las composiciones de Glen Hansar tienen cierto parecido.
De las mejores películas que he visto. Increíblemente sencilla y bella, un canto a la sensibilidad y a la sencillez, en un mundo lleno de cine a lo grande y de efectos especiales. Demuestra que para hacer una buena película no hace falta mucho dinero, solo las ganas de contar algo que sabes que llegará al corazón de la gente. La música...sencillamente increible, un regalo más.